Mario Sanz
El último farero

Cuando los marinos que navegan por la Costa de Málaga ven brillar 4 destellos luminosos cada 20 segundos en la oscura noche del mar ya saben que están cerca de Carboneras. Es la señal luminosa del Faro de Mesa Roldán, uno de los últimos faros que aún tiene farero.

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En España existen 187 faros. Hace ya tiempo que se automatizaron y para que funcionen no es necesaria la presencia del farero, una profesión que el Ministerio ha declarado en vías de extinción. Cuando se jubilen los 30 fareros que aún quedan en activo, la profesión desaparecerá para siempre.

Cada farero tiene a su cargo varios faros en los que desarrollan, sobre todo, labores de mantenimiento. Unos cincuenta faros ya están siendo utilizados para otros usos autorizados por el Ministerio, como centros de interpretación de la naturaleza o salas de exposiciones. El Ministerio de Fomento ha puesto en marcha el proyecto “Faros de España” (PDF) para impulsar el uso hotelero de los faros, lo que ya es habitual en otras partes del mundo.

Uno de los últimos fareros es Mario Sanz Cruz. Lleva un cuarto de siglo trabajando en el Faro de Mesa Roldán, Carboneras, el faro de los 4 destellos cada 20 segundos. Un día, casi en otra vida, cambió su bar de copas en Carabanchel, “Autógrafo”, por el horizonte limpio e infinito del mar.

Mario es feliz y se considera un privilegiado por su trabajo. Desde lo alto de su torre cada día contempla kilómetros de mar y tierra en el entorno privilegiado del Parque Nacional del Cabo de Gata-Níjar. El faro de Mesa Roldán es el faro habitado más alto de todo el Mediterráneo y de toda la península.

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Aprovecha su tiempo libre para escribir. Ha publicado numerosos libros de narrativa, poesía y de historia y cuenta con varios premios de relato y poesía. Sus escritos suelen hablar de los faros, con títulos como “Faro de Mesa Roldán – Apuntes para una historia” “Faros de Almería – Mucho más que señales marítimas” o “Faros de la Costa de Granada”. Este año ha publicado la recopilación de relatos, “Faros sobre un mar de tinta”.

Mario ha convertido el faro de Mesa Roldán en un centro artístico y creativo donde organiza actividades culturales como presentaciones de libros o lectura de poemas, y en un Museo donde atesora equipos antiguos, diarios de servicio, maquetas, cuadros, fotografías, y todo tipo de objetos relacionados con los faros con el fin de mantener viva la figura del farero y que los faros y todo su significado, lo que han sido y lo que son, no se pierdan en el tiempo.


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Agosto
Con los ojos en el cielo

Agosto debe su nombre al emperador romano Octavio Augusto (Augustus), que quiso que uno de los meses del calendario llevara su nombre para no ser menos que Julio César, en cuyo honor se había renombrado el mes de Julio.

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Por aquel entonces el mes de agosto se llamaba Sextilis ya que en el primitivo calendario romano ocupaba el sexto lugar. Octavio lo eligió para perpetuar su memoria porque era el mes en que había derrotado a Marco Antonio y Cleopatra. Sextilis tenía 29 días pero el emperador no podía consentir que fuera menos que Julio así que dispuso que se “quitaran” días de otros meses para añadirlos al suyo. Y agosto pasó a tener 31 días.

El mes de agosto es el más caluroso del año en el Hemisferio Norte, lo que está en el origen de varios vocablos, como “agostar” (marchitarse las plantas por exceso de calor), “agostador” (sinónimo de abrasador) o “agostado” (marchito, seco).

Agosto es el mes de la lluvia de estrellas más famosa: las Perseidas, conocida también como Lágrimas de San Lorenzo porque su máximo coincide con la festividad del santo, el 10 de agosto y porque en la Edad Media la visión de las Perseidas en el cielo se asoció con las lágrimas que derramó San Lorenzo al ser quemado en la parrilla.

Las Perseidas se anuncian este año como las más brillantes de los últimos años debido a que el planeta Júpiter ha desviado hacia la Tierra una parte de las partículas del cometa que las produce, el cometa 109P/Swift-Tuttle. Se espera que alcancen la tierra 150-160 meteoros/hora.

Las Perseidas estarán visibles hasta el 24 de agosto pero las mejores noches para observarlas serán las del 11 y el 12 de agosto.

Las Delta Acuáridas no son tan famosas pero también se pueden observar en agosto. Empezaron a caer a finales de julio y se las podrá observar hasta el 23 de agosto.

El día 18 podremos ver la Luna llena de agosto, que es una de las mejores del año para los observadores porque el verano suele traer cielos despejados en la mayor parte de España.

Agosto es un mes muy interesante desde el punto de vista astronómico. El día 23 se producirá una conjunción de Marte con la estrella Antares y podrá verse muy cerca a Saturno a punto de entrar en conjunción, a su vez, con Marte. Y el día 27 tendrá lugar la conjunción de Venus y Júpiter. Los dos planetas se van a superponer y podrá verse un objeto muy brillante después de anochecer.

El mes terminará con otra lluvia de meteoros: Alfa-Aurígidas,que tendrán actividad desde el 28 al 5 de septiembre.

Más abajo, en la Tierra, tenemos también algunas efemérides importantes en agosto. Algunas conmemoran hechos terribles. El día 6 de agosto de 1945 ha pasado a la historia como uno de los peores y más triste: ese día Estados Unidos soltó la primera bomba atómica sobre Hiroshima. Unos días después, el día 9, se lanzó la segunda bomba atómica en Nagasaki.

Vista panorámica del monumento que marca el hipocentro de la explosión atómica de Nagasaki.

Tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial tampoco aprendimos a vivir en paz. Cuarenta y cinco años después de Hiroshima, el 2 de agosto de 1990, Irak invadió Kuwait y empezó la Guerra del Golfo.

Agosto ha visto muchas batallas y célebres derrotas, como la del ejército romano a manos de Aníbal Barca el 2 de agosto del 216 a.C.

Uno de los romanos más famosos, Julio César, sentenció otro 2 de agosto (de 47 a.C.), la célebre máxima “Veni, vidi, vici” (“Vine, vi, vencí”). El emperador romano, Claudio, nació el primer día de agosto del año 10 a.C.

Varios siglos más tarde otro mes de agosto vio partir a Cristóbal Colón rumbo a lo desconocido. Era el 3 de agosto de 1492.

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Rusia se hizo más pequeña el día que vendió Alaska a Estados Unidos, el 1 de agosto de 1867. Dos siglos antes, en agosto de 1693 el fraile Dom Pierre Pérignon inventó la que iba a ser con el tiempo la bebida por excelencia para toda celebración que se precie, el champán. Fue el 1 de agosto de 1867 en la región de Champagna, en Francia.


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La magia de El Camino

En la Oficina de Acogida al Peregrino se estampa en las “credenciales de peregrino” el sello más valioso de todos, el último, el de la Catedral de Santiago. Y se entrega a todos aquellos que han completado el Camino de Santiago, la “Compostela”, el documento que acredita la peregrinación a la Tumba del Apóstol.

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La Oficina recibió en el año 2015 a 262.516 peregrinos, de los cuales algo más de la mitad (el 52’93%) eran hombres y un 47’07% mujeres. Casi todos llegaron andando (90’19%), pero hubo algunos que lo hicieron en bicicleta (9’66%), 326 personas (0’12%) llegaron montados a caballo y 71 lo hicieron en silla de ruedas (0’03%).

De todos los peregrinos que llegaron a Compostela el año pasado, un 46’64 % eran españoles. Entre los extranjeros, el grupo más numeroso fue el de los italianos (22.151 peregrinos).

Además de los italianos, cada año llegan a España personas de todos los continentes para recorrer el Camino de Santiago… Algunos vienen de rincones tan remotos como Sudáfrica (808 en el año 2015), Singapur (116) Corea (4.073) o Australia (3.586). El año pasado llegó, incluso, una persona de Papúa-Nueva Guinea, 4 de Bermudas, 2 de Ruanda, 1 de Lesoto, y hasta una persona desde Afganistán… Y podríamos continuar con prácticamente todos los países del globo.

Dentro de nuestro país los que más se atreven con el Camino son los madrileños (23.826 emprendieron rumbo a Santiago en el 2015), seguidos por los andaluces (22.877) y los catalanes (14.107). Los que menos se animan a peregrinar son los de Melilla (137).

Por edades, los que más se atreven a emprender el Camino son los que tienen entre 30 y 60 años (144.060), seguidos por los de menos de 30 (73.714).

Y todo esto por lo que respecta al 2015. En lo que llevamos de 2016 ya se han batido récords. En los cinco primeros meses del año en curso han llegado a Santiago de Compostela más de 62.000 peregrinos. Solamente en el mes de junio pasaron por la Oficina para recoger la Compostela, 39.079 personas. En el mismo mes del 2015 la Oficina selló 35.925 credenciales, es decir, 3.154 peregrinos menos.

Todas estas cifras son datos oficiales de la Oficina de Acogida al Peregrino.

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¿Qué tiene de especial el Camino de Santiago para que cada año aumente el número de peregrinos? ¿Dónde está la magia que atrae cada año a miles de personas? ¿Por qué tanta gente sigue el Camino de las Estrellas?

Para saberlo, nada mejor que escuchar el testimonio de un peregrino, una persona que lleva una década acudiendo todos los años a la llamada del Camino. Josepe García, Director del Instituto Impact, emprendedor, escritor, conferenciante. Y peregrino. Ha recogido sus vivencias en la novela “¡Buen Camino! El saludo que lo cambió todo”. Y cuenta que el Camino transformó su vida desde el primer momento.


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