Lo que piensan del trabajo los que más piensan (y algún otro)

Estos días de fin de verano, reencuentros con compañeros de trabajo y vuelta a la rutina, estos días en que la inercia nos lleva a querer seguir de vacaciones pero no podemos, es quizá la época del año en que más reflexiones (normalmente tópicas) nos hacemos sobre la condición laboral.

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En este contexto he querido saber qué pensaban del trabajo mentes más hábiles y ordenadas. Y me han llamado la atención algunas conclusiones inesperadas. He seleccionado unas cuantas:

Facundo Cabral (1937-2011), cantautor argentino dejó una reflexión que da que pensar cuando dijo «Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas».

Lo dijo Franklin D. Roosevelt (1882-1945), que fue presidente de Estados Unidos entre 1933 y 1945, pero muchos reconocerán haberlo puesto en práctica de vez en cuando: ”Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace».

Se atribuye a otro presidente estadounidense, Ronald Reagan la siguiente frase (y reconozco que no me la esperaba): «Algunos dicen que el trabajo duro no ha matado a nadie, pero yo me digo ¿Por qué arriesgarse?»

Seguro que Ken Robinson estaría de acuerdo con John Cleese, uno de los miembros de Monty Python, cuando dijo «Si quiere trabajadores creativos, dales tiempo suficiente para jugar».

Un poco más lejos en el tiempo pero no por ello menos acertada me parece la opinión del filósofo, matemático y escritor Bertrand Russell (1872-1970) quien afirmó que «Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante».

Uno de nuestros madrileños ilustres, el doctor Gregorio Marañón, decía que » trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo». Y si lo ha dicho el médico, habrá que hacer caso.

Thomas Jefferson afirmaba “Yo creo bastante en la suerte. Y he constatado que cuanto más duro trabaje, más suerte tengo”. Lo que no te garantiza, –y esto es de mi cosecha– que trabajando duro te vayan bien las cosas.

El genial Mario Moreno Cantinflas lo resumió muy bien: «algo malo debe tener el trabajo o los ricos ya lo habrían acaparado».

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Y sí, ya sé que se trata de saber lo que mentes superiores opinaban sobre el trabajo pero voy a hacer una excepción con Justin Bieber porque he encontrado una frase suya que me ha hecho entender por fin por qué se dedica a cantar: «Prueba ser un mal skater, un editor de vídeo sin talento o un jugador de golf torpe. Si sólo hiciéramos lo que se nos da bien no aprenderíamos nada”.

Vamos a seguir por el mismo camino con una frase de Miley Cyrus sobre cómo trabaja ella y el secreto de su éxito:» Escribo cuando duermo. No sé cómo, pero trabajo en una canción, me voy a dormir y cuando me levanto está terminada». Sin comentarios.

He buscado frases de One Direction sobre el tema pero debo decir que me ha sido imposible encontrar nada.

Para terminar me quedo con una frase de “La vida de Brian”: «Si la vida te da nueces, no te quejes, ve a por peces».

Razones para odiar (y amar) a Septiembre

Septiembre es el chico más odiado del calendario, el mes al que muchos tienen cierta manía. Y el mes al que delegamos muchas de las tareas que, por causarnos desagrado, no queremos afrontar en los más alegres meses previos.

¿Qué ha hecho Septiembre para merecer este trato? Básicamente, ir después de Agosto, que es el que cada año se lleva toda la diversión.

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A Septiembre muchos le miran mal porque es el mes en el que regresan las obligaciones laborales después de las felices vacaciones. Para hacerlo más difícil, Septiembre suele crear un ambiente que invita poco al trabajo y, más bien, a todo lo contrario, puesto que aún hay mucha luz y buena temperatura. Un poco cruel por su parte, hay que reconocerlo.

Hasta los niños le odian (con lo bien que les caen Julio y Agosto) porque es el mes en que regresan los madrugones, el colegio y los deberes. Las estadísticas bursátiles afirman que Septiembre es el peor mes para las bolsas. El pobre Septiembre es malo también para el empleo y el mercado laboral, por eso de que finalizan los contratos que se hicieron al amparo de la temporada veraniega.

Septiembre no es bueno para el campo porque es el mes de las tormentas y granizadas. Y, puestos a colgarle cosas malas, también le culpamos de ser el mes en que empezó la Segunda Guerra Mundial, en concreto el día 1 de septiembre de 1939 cuando la Alemania nazi invadió Polonia.

Y es el mes en que tuvo lugar el atentado contra las Torres Gemelas.

Ni siquiera el nombre tiene sentido. Es el noveno mes pero se llama «Septiembre» porque ocupaba el séptimo lugar en el primer calendario que tuvieron los romanos. Y estuvo en su correcto lugar hasta que reformas posteriores llevaron a colocar los meses de Enero y Febrero al comienzo del año desplazando a todos los demás.

Ya lo dice el refranero: «septiembre es el mes más malo que el año tiene».

Pero como nadie es malo ni bueno del todo, Septiembre tiene también sus cosas buenas.

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Es el mes de la vendimia, el mes de los frutos del campo. En Septiembre nacieron 10 Premios Nobel de la Paz y es el mes con más deportistas y físicos.

Según Russell Foster, neurocientífico que escribió el libro «Estaciones de la vida«, los nacidos de septiembre a noviembre tienen un 40% más de posibilidades de vivir hasta los 100 años que los que nacieron en marzo.

Y la Segunda Guerra Mundial terminó oficialmente el 2 de septiembre de 1945, cuando Japón firmó su rendición a bordo del acorazado Missouri. Duró por tanto seis años y un día.

Y no olvidemos que en Septiembre regresan nuestras series favoritas de televisión y los fascículos a los quioscos.

Otra ventaja: al final del mes nos espera, el día 29, el Veranillo de San Miguel, que nos da un último respiro antes de la llegada del invierno. Para terminar un dato de Septiembre que no es ni bueno ni malo pero sí curioso: cada año, Septiembre comienza el mismo día de la semana que Diciembre.

ETSIT – Del nodo Goya a la Internet de las Cosas

50 aniversario del traslado de ETSIT de la UPM al Campus de MoncloaEn 1965 la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid trasladó su sede de la calle Conde de Peñalver al Campus de Moncloa. Por aquel entonces la Escuela llevaba ya medio siglo de rodaje (nació en 1913) pero aquel año, 1965, iba a quedar marcado de manera muy especial en su historia.

Comenzaba una etapa nueva. A la Escuela llegó un grupo de profesores que impusieron un aire diferente en las aulas. Profesores que habían viajado a Estados Unidos, se habían empapado de las tecnologías que allí estaban surgiendo y trajeron una nueva forma de enseñar ingeniería. Se dedicaron en exclusiva a la docencia y a la investigación, lo que en aquellos años 60 era toda una novedad. El resultado fue que la Escuela se convirtió en un agente importante de la transformación tecnológica y la modernización del país.

El primer láser se desarrolló en la Escuela, las primeras células solares bifaciales, el primer sistema de teleducación vía satélite nació en la Escuela. Internet llegó a España a través de la Escuela. La primera conexión con la red de Estados Unidos (EUnet) estaba en el Departamento de Ingeniería Telemática (el famoso nodo “Goya” que realizaba varias llamadas diarias por módem). Desde allí se envió el primer correo electrónico de España.

La Escuela tiene, pues, motivos de peso para celebrar sus últimos 50 años. Y lo ha hecho por todo lo grande durante este curso con conciertos, actividades depotivas, hackatones, conferencias, etc. El gran momento de las celebraciones ha sido sin duda la conferencia de Vinton Cerf. El Vicepresidente y Chief Internet Evangelist de Google visitó la Escuela e impartió la conferencia “El futuro de Internet: retos y oportunidades” el pasado 8 de julio de 2015.

El padre de Internet habló sobre los problemas que aún tiene que resolver la Internet de las cosas, las mayores garantías de seguridad que demanda la internet actual y realizó una llamada a la cooperación internacional para luchar contra el cibercrimen. También volvió a alertar sobre el riesgo de entrar en una posible “Edad Oscura Digital” si perdemos el acceso a la información grabada mediante software y herramientas que enseguida pasan a estar obsoletas.

Y todavía queda celebración por delante. Para noviembre está prevista una jornada de cierre muy especial dedicada sobre todo a los 13.000 ingenieros que han salido de la Escuela en este tiempo y el papel que han jugado en el avance de las telecomunicaciones españolas. Así lo describe el Director de la Escuela, Félix Pérez Martínez:

La Escuela está celebrando el pasado pero también el futuro y mantiene la vista puesta en los retos tecnológicos que nos esperan los próximos años porque, después de todo, el futuro forma parte de la propia esencia y forma de ser de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación.