Marzo, Marte y los equinoccios

Es el tercer mes del calendario, aunque fue el primero en los tiempos del calendario romano original. Ellos, los romanos, dedicaron este mes ni más ni a menos que al dios Marte (Martius). De ahí su nombre.

Es un mes de cambios. En marzo tiene lugar uno de los dos equinoccios anuales. El equinoccio dura un instante, es el momento en que el sol está totalmente vertical al ecuador y los dos polos, por tanto, están a la misma distancia de nuestra estrella. Según el hemisferio en que nos encontremos el equinoccio será el de primavera o el de otoño. En el Hemisferio Norte supone el cambio de estación a la primavera y en el Hemisferio Sur hacia el otoño.

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En el Polo Norte el equinoccio trae el fin de la larga noche invernal de 6 meses y comienza el largo día de 6 meses. En el Polo Sur es al revés.

El nombre “equinoccio” viene del latín aequinoctium que significa “noche igual” porque se supone que, cuando ocurren, el día y la noche tienen igual duración.

El primer equinoccio de 2016 se producirá exactamente el día 20 de marzo a las 4:30 h. (Hora Universal UTC). El segundo equinoccio será el día 22 de septiembre a las 14:21 h. UTC.

Algunas culturas antiguas supieron jugar con la luz del sol durante los equinoccios. Los mayas construyeron la pirámide de Kukulkán, en Chichen Itzá, Yucatán, de manera que al atardecer de los dos equinoccios anuales, las sombras que origina el sol en la escalinata NNE dan forma a una serpiente que parece bajar los escalones. Antes de que el sol se ponga, los últimos rayos de luz iluminan una cabeza de serpiente tallada en la base de la pirámide. Cada año cientos de personas acuden a Chichen Itzá para contemplar el espectáculo y ver como Kukulkán, el dios serpiente de los mayas, se desliza por el templo construido en su honor.

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Equinoccios aparte, marzo también tiene sus celebraciones. El 19 de Marzo se celebra en numerosos países el Día del Padre, en honor al padre putativo de Jesús, san José, y a todos los progenitores masculinos.

Otro 19 de marzo, pero de 1812 se promulgó en España la Constitución de Cádiz más conocida como La Pepa, precisamente por promulgarse el día de san José.

Marzo tiene celebraciones para todos los géneros. El día 8 se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde que lo instauró la ONU oficialmente en 1975. No fue la primera celebración. Ésta tuvo lugar el 19 de marzo de 1911 en Alemania y sirvió para reivindicar los derechos que en ese momento les eran negados a las mujeres, como el derecho al voto y el derecho a ocupar cargos públicos.

Image of Triangle Shirtwaist Factory fire on March 25 - 1911.jpgEl 25 de marzo de 1911 tuvo lugar el incendio más trágico que ha vivido la ciudad de Nueva York. Se produjo en la fábrica de confección de camisas Triangle ShirtWaist Co.. y murieron 146 personas, de las cuales 123 eran trabajadoras de la fábrica. Las fallecidas eran sobre todo mujeres inmigrantes que habían llegado de Europa y eran muy jóvenes, la mayoría estaban en la veintena o apenas eran adolescentes. La magnitud de la tragedia hizo que se cambiara la legislación en materia de seguridad y salud laboral e influyó en las posteriores celebraciones del día de la Mujer.

Marzo parece ser un mes de grandes cambios, tanto en el cielo como en la tierra. Unos dos milenios antes del incendio de Nueva York, otra tragedia conmovía al gran Imperio romano. Sólo hubo muerto, pero su muerte cambió la Historia. Los idus de marzo (el día 15) del año 44.a.C, Cayo Julio César caía literalmente cosido a puñaladas (recibió por lo menos 23) en las escaleras del Teatro Pompeyo.

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No todo son tragedias. En marzo nacieron el poeta romano Ovidio (20 de marzo del 43 a.c.) , el escritor Gabriel García Márquez (6 de marzo de 1927), el cantante Reginald Kenneth Dwight, más conocido como Elton John (25 de marzo de 1947) y el dramaturgo Tennessee Williams, que en realidad se llamaba Thomas Lanier Williams III (26 de marzo de 1911). La ciencia ficción no hubiera sido lo mismo sin el nacimiento, el 26 de marzo de 1931, de Leonard Nimoy.

El 4 de marzo de 1861 era investido presidente de los Estados Unidos uno de los hombres más carismáticos y que más influyeron en la historia americana, Abraham Lincoln.

Seis años después, el 30 de marzo de 1867 los Estados Unidos se hicieron un poco más grandes con la adquisición de la última frontera, Alaska, que se convirtió en el estado número 49. La compraron a sus vecinos soviéticos por 7’2 millones de dólares.

En un ámbito más local y mucho antes, el 26 de marzo del año 717, fue un día de fiesta en el único territorio de la península ibérica que no estaba bajo dominio árabe: 519 nobles proclamaron a don Pelayo, primer rey de Asturias y, por ende, jefe de la recién inaugurada Reconquista.

Unos cuantos siglos después y a mucha más altura que las montañas de Covadonga, el 18 de marzo de 1965 el soviético Alexei Leonov daba el primer paseo espacial y casi fue el último para él por las dificultades que tuvo que superar en esta misión.

Ya que estamos en el espacio, si de lo que se trata es de ir a Marte, nada más adecuado que hacerlo durante el mes dedicado al dios que también da nombre al planeta rojo.

El próximo 14 de marzo comenzará la nueva era de la exploración europea de Marte con el lanzamiento de la Misión Exomars2016 desde el cosmódromo de Kaikonur en Kazajistán. Es una misión de la Agencia Espacial Europea con la Agencia Espacial Federal Rusa. El objetivo es buscar evidencias de vida en Marte.


Procedencia de las imágenes:

 

Algo azul en el planeta rojo

Ya se sabía que hubo agua en el pasado de Marte y que casi la mitad del hemisferio norte del planeta estuvo ocupada por un primitivo océano de más de 1,6 km. Y se conocía la existencia de agua congelada en varios cráteres del planeta.

Llevamos ya cincuenta años observando el planeta rojo desde que en 1965 la Mariner 4 nos envió las primeras fotos de Marte y, hace casi treinta, la Viking 1 aterrizara en su superficie.

Foto de Marte tomada por el Mariner 4 Cortesía NASA/JPL-Caltech

Foto de Marte tomada por el Mariner 4
Cortesía NASA/JPL-Caltech

Curiosity, nuestro más joven corresponsal en Marte, lleva ya tres años viajando por el planeta y contándonos todo lo que ve.

Lo que no sabíamos hasta ahora es que Marte tiene su propio ciclo de agua y que “bajo determinadas circunstancias” existe agua líquida en Marte, tanta que es capaz de fluir dejando huellas de su paso.

El hallazgo ha sido realizado por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO). Gracias a ella, los investigadores pudieron observar, en diferentes lugares del planeta, surcos que cambiaban de unas imágenes a otras cuando las temperaturas subían por encima de -23ºC. Gracias al espectrómetro de la sonda se detectaron sales hidratadas en estos surcos y se pudo concluir que en ciertas estaciones existe agua líquida capaz de fluir por la superficie de Marte. Éstas son algunas de las fotografías reveladoras (pulsar para ver a tamaño completo):

Cortesía NASA/JPL-Caltech

Cortesía NASA/JPL-Caltech

Cortesía NASA/JPL-Caltech

Cortesía NASA/JPL-Caltech

¿Y en qué nos cambia la vida que haya agua en Marte? Quizá a nosotros en nada, pero sí a la siguiente generación porque ellos serán testigo de la llegada del hombre a Marte.

Cambia, y mucho, la vida para la actual generación de investigadores ante los que se abre un nuevo y fascinante campo de exploraciones. Cambia la planificación para la supervivencia en Marte, que a partir de ahora tendrá que hacerse teniendo en cuenta las nuevas circunstancias hídricas. Y centra aún más los objetivos de las próximas misiones a Marte, la Mars 2020 de la NASA y ExoMars de la ESA.

El descubrimiento reafirma a Marte como el lugar del sistema solar donde más probabilidades tenemos de encontrar indicios de vida. También indica que tendremos que extremar las precauciones con todo lo que enviemos al planeta, sobre todo lo que aterrice cerca del lugar del hallazgo, para que la primera vida que encontremos allí no sean las posibles bacterias que llevemos de la Tierra, que no sabemos cómo podrían evolucionar aunque sí sabemos que muchas podrían sobrevivir.

Y lo que sí ha cambiado de forma inmediata este descubrimiento es nuestra idea de Marte. Ahora sabemos que el planeta no está tan muerto como parecía y que, de hecho, está lo suficientemente vivo para ser capaz de modificar su propia superficie.

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