¿Quieres saber cuándo llega Papá Noel a tu casa? Sigue aquí su viaje en directo

Papá Noel viajando con su trineo | Jeff Perosi (Flickr)

¡Llegó el día! Los elfos han cargado los regalos en el trineo y los renos se han colocado en su sitio para llevar a Papá Noel en su viaje por todo el mundo. Ya están volando. Si quieres seguir su viaje y saber cuándo van a llegar a tu casa, es fácil, hay webs que te dicen exactamente dónde se encuentra en cada momento. Incluso la cantidad de regalos que lleva repartidos.

Google ha puesto todos sus satélites a trabajar para geolocalizar a Santa Claus y decirte exactamente dónde está en cada momento. Han habilitado una web especial para seguir el viaje: Google Santa Tracker. Esta web dispone también de juegos y actividades para que la espera se haga más corta.

Además, calcula cuantas horas hace falta para que llegue a tu casa., te va indicando las próximas paradas del trineo y hasta el número total de regalos entregados. Incluso el tiempo estimado de duración de la visita. Y, de paso, puedes aprender mucho sobre McMurdo la base de Estados Unidos en la Antártida.

Google Santa Tracker

Son nueve renos: Donner (Trueno), Blitzen (Relámpago), Vixen (Juguetón), Cupid (Cupido), Comet (Cometa), Dasher (Alegre), Dancer (Bailarín), y Prancer (Saltarín). Y el jefe de todos, el famoso reno de la nariz roja: Rodolfo

También el NORAD (Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial) dedica toda su tecnología y todos sus recursos a seguir el viaje de Santa Claus. Todos los satélites apuntan a su trineo y lo sitúan en el mapa en tiempo real. Puedes seguir su viaje aquí en directo.

Papá Noel llega a Australia | NORAD

Ya es una tradición pero comenzó con un error en el año 1955 cuando una cadena de tiendas publicó un anuncio en el que invitaba a los niños a llamar a Papá Noel. El problema fue que se equivocaron de número y dieron, en su lugar, el del Centro de Defensa Continental de Colorado Springs. Cuando empezaron a llamar los niños preguntando dónde estaba Papa Noel, el coronel de guardia ordenó contestar todas las llamadas y dedicar todos los recursos disponibles a dar esa información a los niños. Al año siguiente volvieron a hacerlo, esta vez por voluntad propia.

En la era de los satélites y de internet todo es más fácil y cada año muchos voluntarios se ofrecen para tener geolocalizado a Papá Noel en todo momento y dar la información a todo el que llama. Cada voluntario atiende 40 llamadas a la hora y, entre todos, reciben más de 70.000 procedentes de todo el mundo. Y eso que la información está disponible, además, en la web que han dedicado exclusivamente a seguir el viaje de Santa Claus.

 

¿Por qué llamamos al Bluetooth ‘diente azul’?

Casco vikingo

Casco vikingo | DOMINIO PÚBLICO

El Bluetooth, palabra inglesa que, traducida, significa “diente azul”,  se llama así en honor a un rey vikingo.

Este protocolo de comunicaciones que hoy nos permite conectar de manera inalámbrica dos dispositivos fue desarrollado en Suecia en el año 1994 por dos ingenieros de Ericsson. Las grandes empresas tecnológicas de aquellos años se interesaron por el invento y se unieron para desarrollar de manera conjunta el proyecto en un grupo formado por Apple, Intel, Microsoft, Motorola, Nokia, Toshiba y Lenovo, además de Ericsson.

Por temas de competencia, entre las empresas Ericsson y Nokia no había entonces mucha confianza, así que se encargó Intel de dar nombre al producto. El responsable de tal honor fue uno de sus ingenieros, Jim Kardach, que en aquel momento estaba leyendo un libro en el que aparecía un curioso personaje histórico, el rey vikingo Harald Bluetooth es decir, Harald “Diente Azul”. A Kardachl le gustó el nombre, lo propuso y quedó para la historia.

¿Quién era Harald Bluetooth?

Harald Blåtand, fresco del siglo XVI en la Catedral de Roskilde, Zelanda, Dinamarca

Harald Blåtand, fresco del siglo XVI en la Catedral de Roskilde, Zelanda, Dinamarca | WIKIPEDIA

Bluetooth fue un rey de Dinamarca (936-986 d.C.) que cuenta entre sus méritos ser el primer rey vikingo que se convirtió al Cristianismo. Además consiguió algo que no era fácil: unir a las diferentes tribus danesas y noruegas unificando Escandinavia y dando lugar al nacimiento de Noruega.

Su apellido, en realidad apodo, Bluetooth, es la traducción que hicieron los cronistas ingleses del apellido escandinavo «Blatand» que en teoría significa también “diente azul”. La primera aparición documentada del apodo de Harald, se encuentra en el Chronicon Roskildense (1140).

Tradicionalmente se ha atribuido este apodo al hecho de que probablemente Harald tuviera un diente con caries, es decir de color «azul» o, en todo caso, oscuro ya que el término blár, del que proviene, puede ser traducido también como negro o color oscuro. Por esta razón algunos estudiosos dicen que el nombre se tradujo mal y que Blatand significa en realidad “Gran hombre moreno” apodo que aplicarían a Harald sus contemporáneos por su extraño físico moreno, toda una rareza entre los vikingos.

El logo del Bluetooth, bien conocido hoy en día, también rinde homenaje a Harald Bluetooth, ya que es la unión de dos runas escandinavas. Una de ellas, con forma de estrella,  corresponde a la inicial del hombre de Harald (runa Hagall) y la otra, semejante a una B (runa Berkana) es la inicial del apellido Blatand, así que el símbolo del Bluetooth que llevamos todos en el móvil es en realidad el nombre del rey vikingo, Harald Blatand.

Harald Blatand murió en 986, asesinado, posiblemente por una flecha disparada por su hijo Svend «Tveskæg» Haraldsson, conquistador de Inglaterra y también conocido como Svend Barba Ahorquillada. Está enterrado en la catedral de Roskilde, Dinamarca, aunque su tumba ya no existe.

Antes de morir y ya derrotado ante su hijo aún tuvo tiempo de esconder un gran tesoro para evitar que cayera en manos de sus enemigos.

En 2018 tuvo lugar en Alemania un sorprendente hallazgo: más de 600 piezas vikingas entre las cuales se encontraban monedas de plata, perlas y delicadas piezas de orfebrería (entre ellas un bello Martillo de Thor). Era el mayor tesoro vikingo encontrado hasta la fecha. El tesoro que había enterrado hace más de mil años el primer rey vikingo que accedió al trono por herencia, el rey cuyo símbolo contemplan hoy millones de personas en todo el mundo cada vez que usan su teléfono móvil, o su ordenador, o su tablet… Harald Blatand.

DeLorean: La increíble historia del coche que viajó en el tiempo y se convirtió en leyenda

Vista posterior de un DeLorean

Vista posterior de un DeLorean
Wikipedia | LSDSL

Sólo se fabricaron unas 8.500 unidades y la fábrica estuvo abierta menos de dos años. A pesar de ello es uno de los coches más míticos de la historia. Y el único que ha viajado en el tiempo. 

‘Regreso al futuro’ convirtió al DeLorean en un coche de culto. La primera idea del director Robert Zemeckis y su equipo fue utilizar una nevera como máquina del tiempo pero decidieron que, ya que  el frigorífico tendría que ser transportado en la película de un lugar a otro, era mejor que la máquina del tiempo fuera el propio coche. Mucho más práctico.

Una vez tomada la decisión, sólo había que elegir un coche. Entre los modelos que se barajaron estaba un tractor oruga que tenía la ventaja de poder viajar por cualquier terreno. Pero el premio se lo llevó un coche con un diseño moderno y futurista que permitía jugar con la posibilidad de ser tomado por un ovni en el pasado: el DeLorean. Para cuando se estrenó la película en 1985 el vehículo ya había dejado de fabricarse. 

Paul Nigh's 'TeamTimeCar.com' Back to the Future DeLorean Time Machine

Paul Nigh’s ‘TeamTimeCar.com’ Back to the Future DeLorean Time Machine

El nombre completo del coche es DMC DeLorean y es el único modelo que fabricó la compañía fundada por el ingeniero John Delorean (Michigan, 1975) que se había marchado de General Motors para construir su propio coche. 

John DeLorean puso todo su empeño en realizar su sueño. El dinero para hacerlo realidad llegó de un préstamo del Bank of America y de la inversión de particulares como el artista Sammy Davis Jr. e incluso del programa ‘Tonight Show’ de Johnny Carson.

En 1976 el ingeniero William T. Collins tenía listo el diseño del primer prototipo del DeLorean. La fábrica par hacerlo realidad se construyó en Dunmurry (Irlanda del Norte). A principios de 1980 estaba lista para empezar a trabajar pero problemas con la inexperiencia de los trabajadores y de sobrecostes hicieron que el primer coche no se ensamblara hasta 1981 (el 21 de enero).

Las ventas fueron bien al principio, pero pronto cayeron debido a problemas con algunos concesionarios y a la desconfianza del Reino Unido que, temiendo que DeLorean se convirtiera en un fuerte competidor para la industria británica, lo gravó con un impuesto exclusivo muy elevado.

Además, en Gran Bretaña no fue un coche muy popular ya que, con la mira puesta en el mercado norteamericano, el puesto de conducción se situó a la izquierda y sólo se adaptaron unas pocas unidades para ser conducidos desde el lado derecho, al modo británico. Entre unas cosas y otras, construir cada DeLorean salía muy caro. 

Interior de un DeLorean con tapicería de color gris y caja de cambios manual

Interior de un DeLorean con tapicería de color gris y caja de cambios manual
Wikipedia

La historia del DeLorean termina en 1982 con la quiebra de la empresa y una rocambolesca historia protagonizada por John DeLorean que fue pillado intentando obtener dinero del tráfico de drogas. El FBI le detiene y es llevado a juicio. Se le acusa de vender cocaína por valor de 25 millones de dólares para intentar sacar dinero y evitar la quiebra de la empresa.

DeLorean quedó libre de cargos al descubrirse que un informante del FBI, James Hoffman le había incitado a cometer el delito. Todo había sido una trampa policial pero la fabricación del coche estaba ya herida de muerte y en 1982 se cierra la producción. Las piezas sobrantes son vendidas en Estados Unidos como recambios.

En total, se fabricaron unos 8.500 coches. La carrocería es obra del diseñador italiano de automóviles Giorgetto Giugiaro y estaba hecha de acero inoxidable, al descubierto, sin pintar, lo que permitía que cualquier arañazo pudiera repararse fácilmente, simplemente raspando con un estropajo no metálico. Toda una ventaja que cualquier propietario de coche sabrá apreciar.

Lo más llamativo del DeLorean son sus puertas en forma de alas de gaviota. Las había inventado Mercedes-Benz para su superdeportivo 300 SL conocido como ‘Widowmaker’ (‘fabricante de viudas’). La tapicería era de cuero negro o gris y el volante (regulable) de cuero y venía equipado de serie con elevalunas, retrovisores eléctricos y un equipo de música estéreo.

El coche tenía una potencia original de 170 HP, que se redujeron a 130 HP para adaptarlo a la normativa sobre gases contaminantes. Era capaz de acelerar de 0 a 100  Km/h en 8,8 segundos. Los motores eran de Volvo, Peugeot y Renault. El precio inicial fue de 25.000 dólares, pero el coche despertó tal interés que hubo lista de espera para comprarlo con un precio de hasta 10.000 dólares más.

Uno de los tres ejemplares bañados en oro, Museo Nacional del Automóvil

Uno de los 3 ejemplares bañados en oro, Museo Nacional del Automóvil
Wikipedia | William F. Harrah, FNAM

Además de esos 8.500 se fabricaron 3 DeLorean dorados muy especiales: tenían la carrocería chapada en oro de 24 kilates. Dos de ellos tenían caja de cambios automática y el otro manual. Uno de los automáticos tenía el interior negro y los otros dos de color bronce. Se vendieron por 85.000 dólares.

Uno de los DeLorean dorados fue donado por su dueño al Museo Nacional del Automóvil de Nevada (el único con caja manual).

En el rodaje de Back to the Future se utilizaron 6 DeLorean, pero solamente tres de ellos existen en la actualidad. Uno de los coches fue destruido con explosivos en Back To the future III para la escena en que el tren destruye la máquina del tiempo. El tercer vehículo salió a subasta en 2011 y fue adquirido por 541.200 dólares. Universal Studios conserva dos unidades. 

John DeLorean falleció en Nueva Jersey en marzo de 2005, a los 80 años de edad, a causa de un accidente cerebrovascular. Su coche se había convertido en leyenda. 

En 1995 el empresario Stephen Wynne fundó una empresa dedicada a reparar coches DeLorean. En 2015 anunció que iba a construir nuevos modelos pero la dificultad de reproducir las piezas y algunos problemas legales llevaron a la cancelación del proyecto. En el año 2007 se calculó que aún quedaban en todo el mundo 6.500 unidades.

El último ejemplar salió de la fábrica el  24 de diciembre de 1982, pero no fue el final de la historia del que, probablemente, es el coche más conocido de todos los tiempos (y quizá también en todos los tiempos). Después de todo el DeLorean es el único automóvil de la historia que ha sido equipado con un condensador de fluzo.